¿Vas a hacer u trámite y no encuentras los documentos? La clave es designar un lugar para guardarlos y organizarlos.

¿Te ha pasado que estás haciendo un trámite y te piden documentos personales y comprobantes que no tienes idea en dónde están?

Y como consecuencia, te espera una desvelada para rastrear y buscar en toda la casa esos papeles. Como dice el refrán…”Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”. Será más fácil saber qué hacer con tus documentos si cuando llegas a casa, ya tienes un lugar en donde colocarlos.

Para empezar, hay que tener claro cuáles son los documentos importantes que debemos tener a la mano y siempre archivados en un mismo lugar. Algunos de ellos son:

• Testamento. Por obvias razones, es mejor que el testamento esté en un lugar lógico para su búsqueda y que se pueda localizar rápidamente. Lo mismo aplica si tienes algún financiamiento o programa funerario de prevención.

• Listado de documentos importantes. Es conveniente hacer una lista de los documentos que tienes guardados en una caja fuerte, en el banco o en otro lugar, y que son los que consideras importantes. Esos documentos puede ser: actas de nacimiento, títulos de terrenos, títulos de autos, acta de matrimonio, fideicomisos, etc.

• Pólizas de seguros. No solo los de vida, también los de auto o casa.

• Facturas o recibos de las compras grandes que hayas hecho; como muebles, aparatos eléctricos, etc. Si lo prefieres, ten a la mano solo copias y los originales pueden guardarse también en una caja fuerte, en casa o en el banco. •

Instructivos y garantías de los aparatos que hayas comprado; como lavadora, estéreo, televisor ,etc.

• Información de tus tarjetas de crédito. Ten a la mano una lista de las cuentas, NIP y teléfonos a dónde reportar las tarjetas en caso de pérdida o robo.

• Historial médico. Es recomendable guardar las todas las recetas, resultados de análisis y estudios médicos; sobre todo si se padece alguna enfermedad de consideración. Si tienes mascota, también incluye su registro de vacunas.

• Comprobantes de escolaridad. Títulos universitarios o de posgrado, diplomas, certificados, etc. Puedes guardar copias solamente y los originales de igual manera, guardarlos en caja fuerte

. • Pasaportes y visas. Si eres viajero frecuente, conviene tenerlos a la mano, eso sí, procura guardar copias de cada página del pasaporte.

• Estados de cuenta bancarios, tarjetas de crédito e inversiones. Lo recomendable es conservar los registros y movimientos por unos cinco o seis años aproximadamente.

• Historial de impuestos. Al igual que en los papeles del banco, procura conservar todos los comprobantes de varios años, de 5 a 6 años. • Documentos del trabajo. Pueden ser contratos, prestaciones, recibos de nómina, etc.

• Pagos de servicios. Estos son los pagos de luz, agua, gas, teléfono, televisión por cable, etc. También puedes incluir los pagos de la renta.

• Seguro social y prestaciones relacionadas. Todas las altas al seguro social, cambios, documentos sobre prestaciones, etc. •

Pagos de préstamos o hipotecas. Es importante guardar desde el primer comprobante de pago, hasta el último. Una vez finalizado, puedes conservarlos hasta un año más.

En general, estos son los documentos que resumen tu vida y tu identidad, debes tenerlos a la mano para evitar cualquier contratiempo.

FUENTE: NOSOTROS2.COM